¿Conoces la marca Mr. Wonderful? ¿A qué dirías que suena? A buen rollo y optimismo ¿no?

Imagen Mr. WonderfulComo no todo el mundo es happy al alguien se le ocurrió sacar Mr. Puterful  ¿sabes quiénes son? Sus creadores descubrieron que había miles de personas que ven el vaso medio vacío y estaban cansados de tanta felicidad, así que lanzaron una marca guasona, irreverente y sin pelos en la lengua.

Imagen Mr. Puterful

¿Te has parado a pensar cuál es la principal diferencia entre las dos marcas? ¿Crees que son sus colores corporativos? ¿Quizás pienses que son los productos o el merchandaising que venden en sus tiendas online? Pues no amiga, la diferencia está en su Voz. 

Los primeros lanzan mensajes felices y llenos de positividad. Los segundos hablan de forma directa, tosca e incluso vulgar. Aquí la clave son las palabras, el tipo de lenguaje y la voz que cada uno.

Ahora te toca a ti descubrir la Voz de tu marca. Encontrarla no tiene porque ser como ir en busca del Santo Grial. Quédate un poquito más y te daré unos cuantos consejos para que consigas escribir y hablar siendo tú, a tu estilo. 

 

Escribe como hablas. Sé siempre tú 

Quizás te pasa que cuando tratas con clientes y les hablas de tus productos o servicios usas un lenguaje muy serio y formal. Suele suceder.

Ahora a los que montamos nuestro negocio se nos llama “Emprendedores”. Antes se hablaba de empresa, empresario, planes de negocio…Grandes palabras para grandes negocios, pero nosotros los “Autónomos” no somos grandes y no tenemos porque usar ese lenguaje.

Mujer con boca tapada por hojas

Si aceptas lo que eres: que tu negocio eres tú y te sacudes los complejos te será más fácil expresarte. Sé sincera contigo misma y con tus clientes. Verás como poco a poco saldrá a relucir tu Voz de marca. 

Encontrar tu propia voz te llevará algún tiempo, pero mientras trabajas sobre ello te comparto algunos consejos para que al escribir te sientas más tú y no como un tiburón de las finanzas.

 

1. Grábate hablando cómo tú eres.

Coge el móvil en la app de grabadora y grábate hablando de manera natural. Luego escúchate. Familiarízate con tus palabras maestras, con tu manera de expresarte, de contar tu historia.

A continuación escribe en una hoja en blanco qué te gusta de lo que has escuchado. No tengas vergüenza, esto es entre tú y yo. Qué te ha gustado de cómo te expresas: lo mismo tienes una voz dulce como la miel, o suenas muy cercana. También te recomiendo anotar las muletillas o palabras parche que todas usamos cuando no sabemos qué decir o como puente entre una frase y otra e intentar desterrarlas de tu vocabulario.

 

2. Encuentra tus valores de marca, define tu personalidad. 

Bucea en el corazón de tu negocio. Piensa qué valores hay detrás: si la cordialidad, la empatía, la sinceridad…Reflexiona sobre cómo quieres que te vean tus clientes. No se trata de aparentar, sino de sentir esos valores y de saber transmitirlos en tus textos.

Tus valores de marca son tu ADN. Es como la fragancia de tu negocio, ese aroma que te caracteriza y que tu cliente recordará siempre. Ese olor es único y  se queda grabado en las personas que prueben tu producto o servicio, para siempre. Esa fragancia es tu identidad, lo que te hará especial. 

Ahora solo quiero que te quedes con una idea: tu marca está formada por la identidad visual que se transmite con: formas, colores, símbolos, tipografías, tramas, fotografías...Son un conjunto de elementos gráficos que definen tu propuesta de valor. Y también existe la Identidad Verbal el cómo te expresas: las palabras, la longitud de las frases, los signos de puntuación, el tono…

Idea estrella: Di lo que tengas que decir, pero hazlo siendo tú. Sé coherente entre lo que expresas  y lo que eres y te será más fácil conectar con tu cliente. 

 

3. Descubre tus palabras maestras.

Con este sencillo ejercicio habrás descubierto cómo suenas tú al natural. Ahora tienes que apuntar debajo las palabras maestras de tu marca. ¿Qué es esto? Son esas palabras que expresan lo bueno de tu negocio.

Una vez tienes claro:

  1. Tus valores de marca.
  2. Qué sensación quieres despertar en tu público.

Tienes que encontrar las palabras que mejor te definen. Te aconsejo que abras un documento de Word o coge una libreta y apunta todas esas palabras que resuenan con tu marca, con tu forma de ser. Anota todo lo que se te ocurra, luego ya filtrarás lo que no te valga.

Cuando tengas una buena cantidad de palabras, selecciona solo aquellas que consideras apropiadas para tu marca. Al final suelen ser un grupo reducido de 20 ó 30 palabras que funcionan como disparadores de emociones.

Te pongo un ejemplo. Mi marca soy yo: Mayko Martínez y mis valores de marca son:

. Cercanía, naturalidad.

. Creatividad.

. Optimismo.

La sensación que quiero transmitir a mis clientes es de: cordialidad, hacerles sentir tranquilos.

Y mis palabras maestras son: amiga, casa, acogimiento, sinceridad, bienvenida, abrazo, escuchar antes de hablar, calma, cercanía, empatía, alegría, optimismo, positividad, fortaleza, energía, vitalidad. 

Bueno hay más pero no quiero aburrirte.  Una vez sepas cuáles son tus palabras maestras las interiorizas y y cada vez que te sientes a escribir las sacas a pasear. Deben ser como tu “mantra personal” que te acompañen en tu día a día estés donde estés.

 

4. Encuentra tu tono.

¿Cómo vas a comunicar tus mensajes hablando a tu público de tú o de usted? Este tema es importante.

El tono es el cómo voy a dirigirme a mi público. Está formado por tu personalidad de marca,  el lenguaje que utilizas y el tipo de frases que empleas (su longitud: largas,cortas, mezcla de ambas). 

Elegir tu tono de marca depende de cómo quieras que te perciban y de quién es tu público. Ya sabes que antes de nada, de escribir ni una coma, debes conocer a tu cliente como si fuera tu hermano gemelo. Él es el principio y el fin de todo lo que hagas. Tu estrategia, tus acciones de marketing, tus textos, tus productos o servicios están dirigidos a él y por eso debes conocerlo mejor que a ti mismo.

Una vez te conozcas a tu Cliente Ideal tan bien como a ti mismo tienes que definir cómo te vas a dirigir a él. Hay muchas formas de hacerlo y diferentes tipos de tonos:

  1. Formal.
  2. Informal.
  3. Informativo.
  4. Racional.
  5. Emocional.
  6. Serio.
  7. Divertido.
  8. Joven. Dinámico. Coloquial.
  9. Pedagógico.
  10. Corporativo.

Debes ver con cuál te sientes tú más cómodo y cuál es el que más va con tu cliente ideal con su manera de comunicar y de expresarse.

Sobre si deberías elegir “Tú” o “Usted” a la hora de dirigirte a tu cliente creo que depende de ti y de tu público. Antes de decidir nada te recomiendo que observes cómo habla él, que tipo de lenguaje usa a diario: es coloquial, es cercano y emocional pues entonces me plantearía hablarle de “Tú” para lograr su atención y hacerle sentir bien.

 

Bueno, como verás el tema de hoy el encontrar tu voz de marca da para mucho. Dime qué te ha parecido este post, si te ha gustado, si te  ha ayudado o si te gustaría que profundizase un poquito más. Te espero en los comentarios, anda, no seas tímida que solo estamos tú y yo. 😉 Nos leemos el jueves que viene.